En la última década la tecnología ha evolucionado de una forma brutal, siendo destacable dentro del ocio. Los teléfonos móviles o celulares han pasado de ser simples herramientas para llamar a distancia a auténticos centros de ocio, donde las posibilidades son las que limitan nuestra imaginación. Pero no todas las cosas son buenas, y es que cada vez hay más gente con adicción al celular. Suele ir de la mano con la adicción a las redes sociales porque suelen ser las aplicaciones más utilizadas…

¿Eres consciente de esta nueva adicción?

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¿Qué es la adicción al celular?

El teléfono móvil se ha convertido en algo muy importante en nuestras vidas, hasta el punto que mucha gente no sabe qué hacer cuando no lo tiene a mano. Decimos que se tiene una adicción al móvil cuando se convierte en una tarea repetitiva y que nos causa placer cuando la realizamos (y nos causa malestar cuando no lo usamos).

Sudores, cambios de humor, palpitaciones, ansiedad…son algunos de los síntomas de quienes padecen esta adicción cuando se quedan sin batería, sin cobertura o sin datos de internet. Puede parecer excesivo, pero los científicos empiezan a alertar de la “móvil-dependencia”.

A diferencia de otras adicciones como las drogas, la adicción al móvil es de CONDUCTA, es decir, no requiere el consumo de una sustancia, sino el alivio o recompensa de una conducta, que en este caso es el uso del celular.

Se estima que entre el 69 y 82% de las personas que utilizan el celular sienten ansiedad o estrés cuando no pueden utilizar el móvil o no lo tienen a mano.

Un público diferente

Adiciones como el alcoholismo o la ludopatía se produce en su mayoría cuando la población es adulta, sin embargo esta adicción al celular está afectando principalmente a los más jóvenes.

Los padres compran a sus hijos su primer celular a los 11 o 12 años, una época cercana a la adolescencia y donde se producen grandes cambios. También estamos acostumbrados que todo el mundo que nos rodea use el celular a todas horas, incluso en los anuncios podemos ver que la gente moderna, dinámica, de éxito o incluso la gente que quiere ser alguien lo usa. Realmente han conseguido la idea de “sin celular no existe el ocio ni el tiempo libre”. La necesidad de estar siempre con el último modelo está incentivando esta situación.

¿Qué consecuencias tiene la adicción al celular?

Hemos mencionado de estrés, ansiedad, sudores, cambios de humor…cuando no se está utilizando el celular. Sin embargo esta adicción tiene consecuencias más profundas.

En primer lugar, el uso del móvil se convierte en una conducta obsesiva, que aleja al adicto de otras actividades como leer, hacer deporte, salir de casa… y lo que es peor, afecta a la productividad en los estudios o en el trabajo.

Las relaciones con las personas que le rodean también se ven alteradas, al fin y al cabo están prestando más atención a un teléfono que a las personas de su entorno. La comunicación disminuye, y muchas veces con quien la ejerce son con extraños que no conoce en la vida real.

Otro aspecto es el económico, ya que un uso tan reiterado requiere tarifas móviles elevadas e incluso que sobrepasan los límites marcados.

Aunque no tenga consecuencias dañinas como es el consumo de sustancias estupefacientes, la adicción al móvil tiene efectos psicológicos importantes porque el adicto deja de tener control sobre su vida, dependiendo de un objeto. En los peores casos, se llega hasta a robar a familiares y amigos, al fin y al cabo es una adicción que no responde a razones de comportamiento.

¿Cómo saber si somos adictos?

Lo primero que debemos mirar es nuestra factura. ¿Gasto mucho? Un uso desproporcionado suele conllevar facturas bastante elevadas.

En segundo lugar debemos ver cómo nos comportamos. ¿Nos separamos alguna vez del teléfono? ¿Cómo me comporto cuando estoy al móvil y cuando trato a la gente en persona? ¿Uso el móvil cuando ya he quedado con amigos o familiares? ¿He llegado a irme a la cama más tarde porque me he quedado hablando o usando el celular?

En tercer lugar, debemos ver qué sucede cuando no podemos utilizar el celular. Si notamos estrés, angustia, ansiedad o una necesidad imperiosa de mirar el móvil cada dos por tres, podemos estar ante un problema de adicción.

Debemos recordar que el uso del celular es algo normal, el problema es cuando llevamos el uso de una herramienta tan importante al extremo.

¿Qué hacer ante un caso de adicción al celular?

El primer paso es reconocerlo. Si no somos conscientes de que necesitamos corregir el problema no se puede hacer nada. El segundo es pedir ayuda, lo mejor es pedirla a tus familiares y amigos, ellos van  a ser quienes mejor te van a poder aconsejar y ayudar. En los casos más graves puede recurrirse a Centros de Salud, al Ayuntamiento de tu ciudad o Proyecto Hombre, ellos podrán facilitarte todo tipo de contacto para poder dar solución al problema.

El tratamiento debería seguir estas líneas:

  • Comprender la causa de la adicción: debemos saber qué la originó para poder solucionar el problema de la mejor manera
  • Cambios en la forma de usar el móvil: debe reducirse su uso de una forma razonable, de forma progresiva
  • Encontrar nuevas aficiones: hobbies que te llenen y permitan desviar la atención del aparato.

Recuerda, las adicciones tienen tratamiento eficaz y pueden ser curadas.