La Marihuana, también llamada cannabis o hierba, es acorde a la Organización de las Naciones Unidas, la droga ilegal más usada del mundo. El 4% de la población adulta (unos 162 millones de personas) consumen esta droga y de las cuales 22 millones han desarrollado la adicción a la marihuana. Esta sustancia se obtiene de la planta Cannabis Sativa y por norma general se puede fumar o comer cocinada. Es una droga con fuerte controversia, debido a que existen fuertes movimientos que luchan por su legalización, estándola en algunos países como tratamiento terapéutico.

Históricamente, su consumo data el III milenio a.C. y su prohibición por parte de la mayoría de estados del mundo fue a partir del siglo XX. A pesar de su prohibición o limitaciones de uso, es una droga común, con muchas variedades y cuyo principio psicoactivo, el THC, se ha ido potenciando en las últimas décadas.

Efectos de consumir Marihuana

La Marihuana o Cannabis, independientemente de fumarla o comerla, tiene efectos psicotrópicos, es decir, actúa sobre el sistema nervioso central creando una distorsión de la realidad: cambios de ánimo, percepción temporal, estado de conciencia, comportamiento…

Quienes la han consumido, afirman que aumenta su sociabilidad, así como una mayor sensibilidad visual y auditiva. También tiene otros síntomas más desagradables, como malestar, desorientación, delirios y en casos muy graves alucinaciones y psicosis. Es una droga que afecta al estado mental, para bien o para mal.

A corto plazo los efectos de la marihuana que se pueden encontrar son:

  1. Disminución capacidad intelectual: Es una droga que afecta a la psique, por lo que nos afecta a la memoria, estado psicomotriz, pensamiento, concentración…dificultando o imposibilitando realizar tareas complejas.
  2. Síntomas físicos: La frecuencia cardíaca aumenta, así como la sequedad de la boca y nuestro tiempo de reacción disminuye. Las arritmias son comunes y el humo del tabaco empeora nuestra capacidad pulmonar y capacidad de defensa frente a infecciones cardiorespiratorias.

Situación legal

En la actualidad la venta, cultivo, distribución y consumo está penado en la mayoría de los países, aunque algunos contemplan el consumo en el ámbito privado. En los años más recientes el caso más destacable es el de los Países Bajos, donde está permitido en los famosos Coffe Shops (aunque paradójicamente la ley prohíbe vender o comprar, incluyendo a estos negocios).

Cada vez hay más detractores de estas leyes, afirmando que la Marihuana debería legalizarse. Algunos puntos que utilizan a su favor es que es mucho menos lesiva o adictiva que drogas legales como el alcohol o el tabaco, cuyo consumo está más que aceptado e incluso bien visto para algunos aspectos. La falta de investigaciones serias sobre los efectos de esta droga también ampara a los defensores de su consumo, incluyendo que los efectos de su adicción son más fáciles de contrarrestar y superarla.

En algunos países se permite su consumo para usos médicos. Se sabe que la Marihuana terapéutica puede tener efectos positivos si es administrada con moderación en enfermedades como dolores neuronales, alzheimer, glaucoma o el cáncer.

Consecuencias de consumir Marihuana

Los efectos del consumo de marihuana a largo plazo no están del todo claros. Son muchos los estudios que han intentado demostrar que son causa de problemas de salud o mentales sin demasiado éxito al existir otros estudios que contradicen a los primeros. A diferencia de otras drogas como la cocaína o la heroína, los efectos sobre el organismo son mucho menos lesivos, estando por debajo de drogas legales como el alcohol o el tabaco. La tasa de dependencia hacia la droga está por encima de la media, siendo este el principal problema de su consumo.

Lo que sí podemos decir es que el consumo a largo plazo hace que los consumidores se evadan de la realidad, olvidándose de los problemas del día a día que deben afrontar. Esto puede empeorar su situación familiar, laboral, con amigos, parejas… que resuelven consumiendo más. Evadirse de la realidad es algo muy común en la adicción a cualquier droga. Aspectos como la depresión o la ansiedad tienen una tasa mayor de aparición en consumidores habituales, llegando a multiplicarse por cinco.

Otro aspecto que podemos añadir es que los consumidores tienden a ser más abiertos a consumir nuevas drogas. Las estadísticas abalan que la mayoría de consumidores de drogas mucho más peligrosas consumieron durante la adolescencia Cannabis. También suele mezclarse con tabaco cuando se fuma, lo que hace que se unan las consecuencias de fumar tabaco con las de fumar marihuana.

Es la adicción a la Marihuana el aspecto más importante de su consumo. Se estima que hay 22 millones de personas adultas que la consumen a diario. Se estima que el 9% de las personas que la consumen por primera vez pueden contraer una adicción al cannabis, mientras que la tasa en consumidores habituales oscila entre el 10 y 20%. El adicto siente la necesidad de consumir esta sustancia a diario, fruto de un acortamiento de los plazos entre consumo y consumo y el desarrollo de tolerancia hacia la droga, por lo que aumentan la cantidad consumida para obtener los mismos efectos. Consumir esta droga se vuelve una necesidad imperiosa, que llega a condicionar los comportamientos del adicto.

Si esto ocurre, es frecuente que el individuo empeore sus relaciones sociales en el entorno familiar, con amigos, con su pareja e incluso en su puesto de trabajo o estudios. Síntomas como la irritabilidad, cambios de humor repentinos, malestar, dolor de cabeza, dificultad para dormir, para concentrarte, pérdida de apetito…síntomas del síndrome de abstinencia, que aparecen más o menos a las 24 horas desde la última vez que se consumió, llegando a su estado más alto en los dos o tres días posteriores y disminuyendo dos semanas después. Este síndrome empeora que una persona pueda dejar la marihuana por su propia voluntad, perdiendo el control de su vida.

Tratamiento

La Marihuana crea adicción, es un hecho. Sin embargo sus defensores afirman que las consecuencias son mucho menos lesivas que con otras drogas. Esto es cierto, pero no podemos obviar que no deja de ser algo que puede llegar a controlar nuestras vidas, por lo que lo mejor es ponerse en manos de profesionales cuanto antes.

El primer paso es reconocer el problema, de otra forma el tratamiento no funcionará. El adicto debe querer de forma voluntaria solucionar su problema para mejorar su calidad de vida. La ayuda de familiares, amigos y parejas puede ser muy importante, tanto como elemento de apoyo como para mejorar la terapia.

Lo siguiente es ponerse en manos de profesionales, que ayudarán al adicto a superar su problema. Para estos casos la terapia cognitivo-conductual, técnicas de manejo de contingencias y la terapia de estímulo para la motivación funcionan con excelentes resultados.

Dejar la Marihuana es posible, cuanto antes empiece el tratamiento antes el adicto volverá a retomar su vida con normalidad, mejorando su calidad de vida desde el minuto cero.